Irradiando un resplandor alegre

Irradiando un resplandor alegre

Un nuevo mural en la escuela primaria Excelsior rinde homenaje a la comunidad y a los lazos que la unen

Este invierno, los alumnos, profesores y personal de la escuela primaria Excelsior se unieron en una iniciativa comunitaria para crear un nuevo mural para la entrada principal del centro. El mural es fruto del talento creativo conjunto de toda la comunidad escolar, que cuenta con más de 800 personas —desde alumnos y profesores hasta personal de limpieza, auxiliares docentes y padres voluntarios— que participaron en la realización de la obra. 

Los dirigentes de Excelsior y los miembros del Consejo de Administración asistieron al acto de inauguración

«Muchas manos y muchos corazones se han unido para hacer esto posible», afirmó Jennifer Smasal, directora de la escuela primaria Excelsior. «Tal y como refleja el mosaico, cada alumno brilla con luz propia, pero juntos, sus talentos combinados irradian un resplandor lleno de alegría». La obra se titula «Escuela primaria Excelsior: Mirad cómo volamos». 

«Este proyecto artístico colaborativo ha unido a nuestra diversa comunidad escolar bajo la dirección de la reconocida artista del mosaico Lisa Arnold», explicó Smasal. Arnold es una mosaicista y artista docente de Saint Paul especializada en murales comunitarios de mosaico con temática artística relacionada con la naturaleza. Arnold ha estudiado mandarín y ha impartido clases de arte en China, lo que le ha permitido establecer un vínculo único con las clases de inmersión en chino de Excelsior. «Durante esta residencia, los alumnos aprendieron vocabulario, técnicas y habilidades relacionadas con el mosaico mientras colaboraban y creaban un legado artístico de amor». 

Un estudiante trabaja en el mural con gafas protectoras

«Cuando hablamos del proyecto, les expliqué a los alumnos que estamos creando un regalo para el futuro», dijo Arnold. Al organizar residencias artísticas como esta, Arnold incluye actividades de arte escrito, visual y escénico. «Es una forma estupenda de sacar a relucir las múltiples facetas creativas de cada alumno. Me gusta ofrecerles un montón de formas diferentes de participar, de enfrentarse a retos, de cometer errores, de triunfar y de brillar».

El proyecto comenzó en diciembre con talleres de poesía en las aulas de primaria. Los alumnos trabajaron juntos para escribir poemas sobre lo que hace de Excelsior un lugar tan especial. A continuación, Arnold utilizó los poemas para crear símbolos que se incluirían en la parte del mosaico del proyecto artístico. 

Una vez creado el diseño del mosaico, cada clase del colegio se turnó para colocar cientos de «teselas», o pequeñas piezas de azulejo y vidrio tintado, en el mosaico de 1,20 metros por 3 metros. «Me encanta la historia que inspira esta obra», afirmó Arnold. «Un niño puede ver que una moneda en una de las flores [del diseño del mosaico] es de Hong Kong y anunciar con orgullo: “¡Mi madre nació en Hong Kong!”». Arnold contó que, durante el proceso de creación, muchos alumnos y profesores hablaron de viajes a China y de las veces que habían visto pandas o las diferentes flores que formaban parte del diseño final del mosaico.

«Cuando los profesores entraban para pegar una pieza, los alumnos siempre les animaban», dijo Arnold. «Era realmente conmovedor ver cómo se emocionaban al participar juntos en el trabajo».

El mosaico se presentó a la comunidad el miércoles 31 de enero durante una ceremonia en la que se leyó un poema escrito por un alumno y se expresaron palabras de agradecimiento a todas las personas que hicieron posible el proyecto. 

Los profesores añaden elementos al mural en el aula de arte

«Quiero dar las gracias a nuestra Asociación de Padres y Profesores (PTO) por su generosa contribución económica, que ha permitido financiar esta iniciativa. Sin vosotros, esto no habría sido posible», declaró Smasal durante la inauguración. «También quiero expresar mi agradecimiento a Sam Chase, miembro de la comunidad de Excelsior, quien ha dedicado 25 años como voluntario en el colegio y ha aportado su tiempo y sus recursos económicos a proyectos como este».

Smasal también agradeció a Katy Friends, profesora de arte de la escuela primaria Excelsior, su entusiasmo, orientación y apoyo en cada fase del proyecto. 

«Espero que el mosaico sirva de inspiración para todos», dijo Arnold. «Es impresionante lo que los niños son capaces de hacer. Espero que recuerde a la gente el poder del arte y la importancia de la colaboración, y que anime a contar historias. Espero que la gente encuentre en él algo de sí misma. Espero que haga que la gente se pregunte de qué son capaces los niños, y que les haga preguntarse de qué más son capaces ellos mismos».