Un alumno de Scenic Heights pone en marcha un proyecto para ayudar a los refugiados ucranianos a través del baloncesto

Un alumno de Scenic Heights pone en marcha un proyecto para ayudar a los refugiados ucranianos a través del baloncesto

Benjamin Mendoza, un alumno de cuarto curso de la escuela primaria Scenic Heights, está creando conciencia, recaudando fondos y recogiendo suministros para los refugiados ucranianos gracias a su pasión por el baloncesto. La madre de Benjamin, Aneta, nació en Jastrzebie Zdroj, Polonia, una localidad que se está preparando para acoger a unas 200 familias de refugiados ucranianos. Cuando Benjamin se enteró de lo que estaba sucediendo en la ciudad natal de su madre, sintió el impulso de ayudar.

«Al principio, mi hermano y yo pensábamos que no había nada que pudiéramos hacer», explicó. «Entonces, mi madre nos preguntó si había algo que creyiéramos que se nos daba bien, y fue entonces cuando se nos ocurrió la idea de vender canastas [de baloncesto]. Nos encanta el baloncesto, así que nos emocionamos mucho». 

«Decidimos ofrecer a la gente diferentes opciones para unirse a nosotros: donar ropa para los niños, comprar tiros de baloncesto (1 dólar por tiros libres y 3 dólares por triples), escribir tarjetas para enviar a los niños y que se sintieran bienvenidos al cruzar la frontera con Polonia, o unirse a nuestro equipo para ayudarnos a recaudar fondos y lanzar canastas por esta causa», explicó Benjamin. Una vez elaborado el plan, la familia Mendoza compartió el proyecto en sus redes sociales. «A partir de ahí, todo despegó», dijo Benjamin. 

«Me ha dejado impresionada la cantidad de apoyo que los chicos han recibido de los vecinos, los colegios, los amigos, la familia y la comunidad», dijo Aneta. Explicó que Benjamin se había fijado inicialmente un objetivo de recaudación de 500 dólares, y que ya había recaudado cinco veces esa cantidad el primer día del proyecto. «También esperamos que pronto empiecen a llegar donaciones de ropa. Una escuela primaria de Puerto Rico envió fotos de niños haciendo tarjetas de felicitación. Entrenadores deportivos juveniles se han puesto en contacto para preguntar cómo pueden ayudar. Estamos muy sorprendidos y agradecidos».

«Estoy muy orgulloso de que Benjamin haya emprendido este proyecto de aprendizaje-servicio para marcar la diferencia en el mundo», afirmó Joe Wacker, director de la escuela primaria Scenic Heights. «Nuestra escuela ha sido designada como centro internacional por la paz y, como parte de ello, recitamos el juramento por la paz cada día antes de empezar las clases. El juramento dice así:“Soy un artífice de la paz. Me trato a mí mismo y a los demás con respeto. Escucho.  Comparto. Cuido la tierra, el aire, el agua, las plantas y los animales. Soy importante para este mundo tan grande. Sé que la paz empieza por mí». ¡No se me ocurre mejor manera de honrar ese juramento que recoger ropa y recaudar fondos para ayudar a familias al otro lado del mundo! ¡Buen trabajo, Benjamin! La paz sí que empieza por ti al emprender esta noble causa».

Benjamin y Aneta llevan toda la semana haciendo un seguimiento de la recaudación de fondos para su proyecto. «No paro de preguntarle a mi madre cómo va todo», dijo Benjamin. «Y cada vez que pregunto, me sorprende lo mucho que hemos superado nuestro objetivo. ¡Incluso mis amigos se han unido a mi equipo para ayudarme con el proyecto! Es muy difícil imaginar por lo que están pasando los niños refugiados, tanto emocional como físicamente. Me hace sentir bien poder ayudarles». 

Para obtener más información sobre el proyecto de Benjamin o para participar, envía un correo electrónico a Aneta Mendoza: anetabrzoza@gmail.com